Blanca

Esta noche Mefistófeles pasó por mi vida y el polvo blanco que levantó nos cegó completamente. Jugamos a la ruleta rusa con sus balas de maldad y las agujas de la vida fusionaron el Génesis y el Apocalipsis es una sola noche. Nos vistió de blanco mientras nos recordaba los pecados de nuestros padres y el acantilado al final del camino, el camino que esa noche eligió para nosotros y que recorrimos agarrados de su mano.

Black Bass

Y esto era un juego entre tres, sin normas ni reglas (y es importante que no haya ninguna regla, todo se complicaría…). Se juega en un tablero de 1,35×1,90 y la misión es acabar con el resto, te comes la ficha y cuentas veinte. Esto era un juego entre tres, un juego que presidió un Black Bass, un juego que terminó al amanecer.

Lo que dan los años

Escuchas a Katy Perry porque es como tú, divinísima de la muerte. Sales en las fotos de los viernes noche en aquella discoteca popera con la misma pose de siempre: rodillas flexionadas y sacando morritos. Y no me cuesta mucho imaginar que tus conversaciones se han vuelto banales y absurdas ¿te quiere?. Yo no soy mucho mejor, pero me alegra saber que me llevé la mejor parte de ti.

¡Dios mio quítame de esto!

Estoy perdiendo el norte peligrosamente, si alguien sabe donde está el cartel de salida de emergencia que me lo diga porque olvidé poner las luces de posición y estoy perdido.

Diario en octubre

“Esta mañana me he encontrado el cadáver de un perro en un callejón, tenía una marca de neumáticos sobre su tripa reventada. Esta ciudad me teme, he visto su verdadero rostro. Las calles son alcantarillas alargadas y esas alcantarillas están llenas de sangre y cuando se forme una costra en los desagües todas las alimañas se ahogarán. La mugre acumulada de tanto sexo y tantos asesinatos les cubrirá con su espuma hasta la cintura y todas las putas y los políticos alzarán la vista y gritarán ¡Sálvanos! y yo susurraré: No.”

Life on Mars

Sabes una cosa, no eres tan especial, cualquiera puede perder la cabeza. Le pasa a todo aquel que le importe una mierda lo que hace. Por eso somos alcohólicos y las mujeres nos abandonan, somos juguetes rotos.

Que me perdone el capitán Ahab

Miércoles y ya me llega al cuello, me estoy ahogando. Ayer este mar de coños apenas me cubría y creí que podría surfearlo para siempre. Me alisté en su barco con la esperanza de algún día encontrar una sirena pero en este mar muerto solo hay ballenas folladas por mil arpones antes que el mio. Los tesoros deben estar en el fondo y ahora mismo me estoy atando un ancla al cuello. Os encontraré y me hundiré en vosotras.