Lo que dan los años
Escuchas a Katy Perry porque es como tú, divinísima de la muerte. Sales en las fotos de los viernes noche en aquella discoteca popera con la misma pose de siempre: rodillas flexionadas y sacando morritos. Y no me cuesta mucho imaginar que tus conversaciones se han vuelto banales y absurdas ¿te quiere?. Yo no soy mucho mejor, pero me alegra saber que me llevé la mejor parte de ti.
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