Que me perdone el capitán Ahab
Miércoles y ya me llega al cuello, me estoy ahogando. Ayer este mar de coños apenas me cubría y creí que podría surfearlo para siempre. Me alisté en su barco con la esperanza de algún día encontrar una sirena pero en este mar muerto solo hay ballenas folladas por mil arpones antes que el mio. Los tesoros deben estar en el fondo y ahora mismo me estoy atando un ancla al cuello. Os encontraré y me hundiré en vosotras.
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