Tardes de verano con Bowie
Julio 12, 2009
Realmente hacía mucho tiempo que no escribía en este blog y realmente llegué a pensar que nunca volvería a hacerlo. Últimamente mi vida va deprisa y no puedo sacar la mano para coger lo que me gusta. Entre tanto trabajo, tantas veces infructuoso, no he podido escribir, dibujar, leer y tantas otras cosas que me gustan, todo lo que querría, y la verdad que se pierde la práctica y el hábito. El hábito de disfrutar. Finalmente me envenenó el ambiente madrileño, voy con prisas cuando se que no voy a ninguna parte y no intento evitarlo ya, y sin embargo cuando tengo alguna cita lo normal es que me retrase. Además en Madrid no se ve ninguna estrella, en sentido figurado y literal. Y a pesar de todo seguiré aqui o esa es al menos mi intención.
Ya no me acuerdo donde lo dejé. Cuando dejé la universidad me pareció encontarlo por fin, y ahora que voy a dejar el trabajo y lo necesito de nuevo ya no está. No se puede ir sin sueños por la vida. Además que es difícil identificar los sueños de las apetencias. Los sueños que cambian con el tiempo no son sueños, se llaman anuncios y sirven para joder las películas. Curiosamente se empeñan en metérnoslos en la cabeza desde pequeños y ahora mismo tengo una colección ingente de anuncios. Normalmente estos anuncios hablan de sueños, pero ya ves, fui tan tonto de cambiar el perro por el collar.
Y a pesar de todo voy a seguir en Madrid devorando anuncios, porque como dice aquel: el pez más grande del rio es asi porque no se deja pescar.

La buena noticia es que RTVE va a suprimir el año que viene los anuncios, salvo en espectáculos deportivos y culturales en plan patrocinio, lo cual es una noticia excelente, ¿no?.
Jajajaja, es una noticia realmente buena jajaja.
Por cierto, a ver si es verdad, porque estoy harto de perder el hilo de lo que voy viendo en TV con tanto corte.