Antón Pirulero
Junio 14, 2008
“Antón Pirulero
mató a su mujer
la metió en un saco
y la mando a moler.”
Siempre me infundó un terrible respeto el señor Pirulero. De niño admiraba sus obras, su maestria en el arte del asesinato y el sigilo con el que andaba entre la población par no ser descubierto por sus congéneres. Antón Pirulero mató a su mujer, hay quien dice que con veinte cuchillos y un alfiler. Para ello, no me lo nieguen, hace falta ser algo más que virtuoso. No contento con eso, metió a la susodicha en su saco favorito de arpillera, la arreó al burro, y se dirigió al molino. En el molino estaba el señor molinero al que, tras saludarle afablemente, Antón Pirulero le pidió que le moliese el grano que traia en el saco “¡no faltaba más!” seguramente dijese el molinero, reconocido en la posteridad por su buen talante, mientras se cargaba al hombro el pesado fardo. “¡Extraño grano el que se recoge en nuestros dias!” comentó animoso el molinero mientras depositaba los cereales sobre la muela del molino. Bajo la presión del granito poco pudo hacer la señora de Pirulero, y se dejó llevar acompasando el movimiento de la piedra con un gracioso gorgojeo mientras salpicaba aquí y acullá con fabulosas secrecciones escarlatas. “Extraño en verdad -repuso complicente Don Pirulero- como extraños son los tiempos que vivimos. Le ha salpicado algo en la camisa, tome, límpiese.”
Para llevarse la mercancia, el molinero le dejó una carretilla, tal era su afán de que no se dejase ni gota de su grano.
Hasta ahora nunca pude saber como terminaba la historia del sin igual Antón Pirulero, toda una mente criminal contemporanea, pero hoy, cosas del destino, he leido que la canción esta basada en un famoso asesino granadino que mato a su mujer y la vendió cual carne de cerdo. Por tan heroico acto le hicieron una canción. Yo también quiero esos honores.
Creo que confundes a Antón Pirulero con Don Federico.
La canción de Antón Pirulero decía algo así “Antón Pirulero, cada cual que aprenda su juego y quien no lo aprenda pagará una prenda”
Y la versión que yo conozco de “Don Federico” es mucho más hard:
“Don Federico mató a su mujer, la hizo picadillo y la puso en la sartén; la gente que pasaba olía a carne asada, era la mujer de Don Federico”
La letra encaja bien con esa historia del asesino granaíno. Es curioso que nadie nos dijera nada por cantar esa especie de oda a la violencia de género. Tanto achacar la violencia a los videojuegos y ahora resulta que la culpa es de las cancioncitas “infantiles”!
Ésta es la versión que se cantaba en los patios de colegio catalanes. Échale también un ojo a esto.
Definitivamente no te extrañe si dentro de poco te ves en el blackroll ¬¬
Aunque, por mucho que me pese tienes razón, era Don Federico. Otro alarde de inteligencia por parte de Antón Pirulero que, destapa su coartada, se hizo pasar por don Federico para continuar con sus maquiavélicos planes asesinos.
Pero sin rencor, eh! jajaj
Hombreee! por quien me tomas! sin rencores claro claro… ¬¬
He estado pensando…20 cuchillos y un alfiler…umm…
Seguramente lo que hizo fue usar la aguja para clavársela en las cervicales, de modo que inutilizara su sistema nervioso. A continuación utilizaría los cuchillos para abrir en canal a su señora, y mostrarle in situ los asombrosos procesos que sigue la comida en nuestro interior, como por ejemplo, abriendo el estómago, mostrar su interior. Arghh…muy asombrada debió de quedar sin duda la señora Pirulero (si, he dicho Pirulero {alusiones a Patricil}) y viendo la maravillosa acogida que tuvo su propuesta, don Antón la emperifollaria con sus propios intestinos alrededor del cuello. Vertería vinagre sobre sus entrañas…quitaría el alfiler de las verticales de su mujer…y ya esta: muerta de dolor.
Si cuando me pongo a pensar…
Dios, k harkore tio.
Te sienta mal estudiar ¬¬
Sí, sí es una teoría muy descriptiva visualmente y todo eso, pero se te vuelve a escapar un detalle: Eran 20 cuchillos y un sólo alfiler (en tu versión personal de la canción, claro)… así que yo creo que más bien le hizo la apucuntura dorsal con los 20 cuchillos y luego le atravesó el alfiler en la campanilla cual espina de pescado para que se ahogara carraspeando.
Decididamente merezco estrenar tu blackroll xD
Me consta que este pirulero estaba poseído por siete colegas del quinto infierno, con lo que, si llevara a Tristánbreaker al juicio como perito especializado, el Juez debería absolverle por no ser responsable de sus actos.
El del alfiler es el tonto del quinto infierno.
Saludos y enhorabuena.
Daemonicus Imprimatur.