Cuentos populares (I), por G[ø]MëZ
Mayo 13, 2008
Y con esto damos comienzo a otra saga de genialidades narrativas, esta vez de la mano de G[ø]MëZ. Disfrutad de estos pequeños frascos de sabiduria popular que son los cuentos y que hoy dia han quedado relegados a un segundo, tercer, o cuarto plano proyectante o bisector (se me fue). En fin, gozarlo. Agradecimiento a mi bloke por la colabo que espero no sea la última
(te recuerdo que tenemos pendiente el libro de poemas dadaistas.)
Los siete cabritillos y el lobo: lo que realmente sucedió.
Érase una vez una cabra con siete cabritillos, un día, por razones del celo dicen algunos, la cabra saltó la cerca y se fue corriendo. El pastor (a quien no le hace ni puta gracia perder una cabra pues las materias primas cada vez se pagan más baratas) salió corriendo tras la cabra y los cabritillos se quedaron con la única protección de Spoker, el viejo perro pastor cuya historia será relatada en otra entrega.
Al rato apareció el lobo y los cabritillos desde lejos se acojonaron. El lobo, como buen señor que únicamente quería cumplir su función natural se acercó a la puerta y dijo:
“Cabritillos, ¿me abrís?”.
Los cabritillos que, a pesar de ser colistas del proceso alimenticio, no son tontos dijeron:
“No te abrimos, ¡que no somos gilipollas!, ¡tú eres un lobo!”
Claro, ante tal alarde de inteligencia animal, el lobo se achantó y se fue al corral que estaba al lado y se puso quico a huevos.
Más tarde, el lobo volvió, a ver si esta vez los cabritillos le comprendían y eran más amables con él:
“Cabritillos, ¿me abrís?”
Los cabritillos de alguna extraña forma volvieron a advertir que era el lobo y gritaron:
“No lobo, ¡márchate!, no seas cabrón macho”
Y de nuevo, el lobo se va, esta vez enfadado por la mala educación de los cabritillos y tropezó con un saco de harina lo que le puso perdido.
El lobo volvió con su manada y como venía sin comida y hecho una mierda todos le regañaron por vago, así que el lobo volvió a la cerca del pastor, esta vez, obviamente chinado.
Saltó la cerca y los cabritillos acojonados empezaron a correr. El lobo, que tenía una manada que alimentar, empezó a tragárselos enteros para después regurgitárselos al resto de la manada perdonando la vida al más pequeño porque ya no tenía hueco en su tripa. Y satisfecho por la gran tarea realizada, el lobo se fue a la orillica del río a descansar un poco.
Cuando el pastor dejó de fustigar a la escurridiza cabra, se percató de que le faltaban cabritillos y se fue a fustigar al pobre viejo Spoker.
La cabra entró llorando al redil tras la tarea que le había propiciado el pastor y su hijito le contó todo lo que paso. Acto seguido, la cabra se repuso, cogió una aguja y un cuchillo de carnicero y fue en busca de venganza.
Encontraron al lobo durmiendo la siesta, después de su jornada laboral (que en la vida animal se reduce a sobrevivir ese día). El pequeño cabritillo cabrón, saco 5 gramos de opio y sedó al lobo. La madre sonriente por la malvada atrocidad de su pequeño, sacó el cuchillo y abrió al lobo, sus hijos saltaban alegres con trozos de hígado del lobo y le contaron a la madre que no habían perdido el tiempo. Mientras tanto, el pequeño había traído 60Kg de piedra granito a su madre y le comentó que podía coser al lobo con las piedras dentro para después ahogarlo en el río.
La madre abrazó orgullosa a su hijo y cosió al lobo con todas las piedras dentro para después tirarlo al mar.
Y así llegó el final del lobo, lleno de piedras y opio en el fondo del río.
Moraleja: Ojo con los pequeños hijos de puta, que empiezan por Polonia escondiéndose… y luego acaban puteando a medio mundo.
Jaaaaaaaaaaaaaajajajajajaja, la parte en la k el lobo intenta entrar…. jaaaaaaaaaajajajajaja
P.D. Alvarillo tio, tu karrera es de frikys total! Ni a mi se me okurren tantos xistes “temátikos”
puf, pues cuando te cuente el chiste del caracol automecoito…
Tío, quiero hacer una historia paralela con el viejo Spoker xDDDDDD
Todos los estamos esperando, no es por nada…